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EL PODER TEMPORAL DE LA IGLESIA I

INTRODUCIÓN

     El poder temporal de los Papas se extiende fundamentalmente durante los mil años que comienzan con Carlomagno y terminan con Napoleón. En efecto, el Papa San León III invita a Carlomagno a Roma en la Navidad del año 800 y le corona Emperador por sorpresa. En el año 1804, Napoleón invita a París al Papa Pío VII para su coronación como Emperador, y, por sorpresa, le arrebata la corona al pontífice y se la coloca él mismo.

     El simbolismo es de lo más elocuente, en la Coronación de Carlomagno, primer Emperador del Sacro Imperio, la supremacía del Pontífice sobre el Emperador es evidente. En la Coronación de Napoleón como Emperador de Francia, el Pontífice es simplemente testigo de la Ceremonia. El poder temporal de la Iglesia ya no será el mismo y en 1861 con S. Pio IX se produce la Unificación de Italia y la pérdida definitiva de los Estados pontificios, que fueron donados por Pipino, padre de Carlomagno.

LA IGLESIA MARTIR

     Durante los tres primeros siglos  casi todos los Papas figuran como Mártires en el Liber Pontificalis, ya que durante el Imperio Romano fueron cruelmente perseguidos. pero después de la conversión del Emperador Constantino las persecuciones terminaron e incluso, con Teodosio el Cristianismo fue la Religión oficial del Imperio. De Nerón a Diocleciano se produjeron las 10 persecuciones que sufrieron los 30 primeros papas de S. Pedro (60) a S. Marcelo(309)

LA IGLESIA SANTA

       Los Papas, durante los tres siglos siguientes, no fueron Mártires pero sí Santos, salvo excepciones, ocupados del aspecto espiritual y preocupados por la pureza doctrinal, luchando contra las herejías, con vidas dignas de la Santidad. Los 34 Pontífices desde S. Eusebio (309) hasta S. Gregorio el  Grande (604)  fueron todos Santos, salvo el caso de 8 Papas: Liberio, Anastasio II, Bonifacio II, Juan II, Vigilio, Pelagio, Juan III, Benedito I y Pelagio II.

LA IGLESIA PODEROSA

     La supuesta Donación que Constantino hizo al Papa S. Silvestre, quien le bautizó y le curó la lepra, fue el origen de los Estados Pontificios. Esta donación, basada en un documento del siglo VIII,  que se demostró falso en el siglo XV, tuvo lugar cuando Pipino el Breve,  coronado rey por el Papa Esteban II, venció a los Lombardos, y cedió sus conquistas al  pontificado. Su padre Carlos Martel había detenido al Islam en Poitiers, y Carlomagno empujó a los árabes hasta la marca Hispánica. Es el comienzo del Poder Temporal de la Iglesia, que se mantiene en paz con el Imperio hasta el  llamado Siglo de Hierro.

LA IGLESIA PECADORA

      El Siglo de Hierro está marcado por la familia de Teofilacto su mujer Teodora, sus hijas Marozia y Teodora la joven, y sus descendientes los Albericos y Crescencios. Este periodo ha pasado  la historia como “Pornocracia” por la vida liccnciosa y escandalosa de estas mujeres. Los Papas de este siglo pertenecieron a esta familia ó fueron sometidos a su poder.  Marozia fue hija de Teodora, amante de Papa (Juan X),  fué amante de Papa (Sergio III) y madre de Papa (Juan XI).

       El Concilio Cadavérico se produce en el año 806 cuando el Papa Formoso es desenterrado para ser juzgado. Condenado, mutilado, arrastrado, y arrojado al Tiber durante el pontificado de Esteban VI , que presionado por Angeltrudis, permitió tan vergonzoso ultraje. Su delito fue no haber coronado a Lamberto, hijo de Angeltrudis y del emperador Guido de Spoleto, sino a Arnulfo de Carintia, para limitar el excesivo poder de la familia de Spoleto.

       El Privilegio Otoniano fue otorgado por el Papa Juan XII, al emperador Oton I, a quien coronó en 962, para que interviniese en los nombramientos eclesiásticos, ya que estos tenían poder temporal. Pero el Emperador exigió el Placet Imperial para el nombramiento de los Pontifices. Esto era el comienzo del Cesaropapismo. Este Papa llamado Calígula del Papado, por su afición a las Orgías y su escandalosa inmoralidad, nombrado Papa (955) a los 18 años, fue arrojado desde una ventana, al ser  sorprendido por una marido celoso con su adultera mujer.

       Concilio de Sutri. Con Benedicto IX (1032) elegido a los 12 años, mediante la compra de apoyos por su padre Alberico III, el papado llego al fondo de la decadencia moral, hasta que el pueblo lo expulso de Roma a los 24 años de edad, y nombró a Silvestre III.  Benedicto volvió a recuperar el Papado (1045) y a las tres semanas lo vendió a su padrino Graciano  que se llamó Gregorio VI. El Concilio de Sutri  convocado por el  emperador Enrique III depuso a Benedicto, Silvestre y Gregorio,  por simonía, nombrando a Clemente II que murió envenenado probablemente por Benedicto, quien por tercera vez (1047) ocupó el papado apoyado por el padre de la célebre condesa Matilde,  Bonifacio de Toscana pero fue depuesto por el emperador, quien nombró a Dámaso II, apoyado por los Crescencios, pero Benedicto lo hizo envenenar.

LA IGLESIA REFORMISTA

       Guerra de las investiduras: Gregorio VII, Papa ejemplar y reformador, excomulgo al Emperador Enrique IV con el que mantenía la Lucha de las Investiduras, originada por el Privilegio Otoniano. La excomunión significaba el final del poder del Emperador, del deber de obediencia de sus súbditos, y la perdida de sus posesiones. Enrique IV viajo a Canosa donde el Papa estaba refugiado en el Castillo de la condesa Matilde, hundido en la nieve, vestido con traje de penitente esperó el perdón durante tres días aunque una vez conseguido traicionaría el pacto (1077). Gregorio VII antes de morir dijo “Ame la justicia y odie la iniquidad, por eso muero en el destierro”. Desde entonces “Ir a Canosa” expresa el acto de humillarse. Pero la mayor humillación la sufrió Bonifacio VIII por parte del Rey Felipe IV de Francia, que se conoce como el “Agravio de Agnani”.

        La afrenta de Agnani:  El Rey Felipe IV el hermoso, de Francia envía como legado a Gillaume de Nogaret después de  que el Papa Bonifacio VIII le exigiese el pago de las deudas que mantenía con el papado. El Pontífice vestido con todas sus vestiduras papales y sentado en el trono sufrió una agresión física y verbal, al parecer una gran bofetada, y vejaciones que le produjeron la muerte pocos días después (1303), perdonando antes a sus agresores, entre los que estaba Giacomo Schiara Colonna.

Segunda parte, pendiente.

  1. Jfer
    7 diciembre 2011 de 16:43

    Pipino el breve no fue hijo de Carlomagno!!! Fue hijo de Carlos Martel… Carlomagno fue hijo de Pipino

  2. Jose Estella
    13 diciembre 2011 de 13:23

    Muchas gracias por la puntualización Jfer, ya he procedido a la modificación del dato. No obstante, la equivocación pudo deberse a que Carlomagno tuvo varios hijos, entre ellos uno llamado también Pipino, y en la bibliografía consultada para redactar esta entrada este hecho puede dar lugar a malinterpretaciones.

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