HECHOS HISTÓRICOS RELEVANTES (5).

¿Porqué el Ejército Imperial de Carlos V sometió a Roma al mas brutal Saqueo de la Historia, Il Saco di  Roma, incluso mas salvaje que el de los bárbaros?.

Los hechos:

El día 6 de Mayo de 1527 las tropas imperiales de Carlos V entraron en Roma y la sometieron al mas salvaje saqueo que ha conocido la Historia.

Palacios, conventos y templos fueron objeto del pillaje. Las tropas amotinadas, sin freno ni moderación, impulsadas por su codicia, acabaron con  las mochilas repletas de oro, plata, joyas, monedas, sagrarios y relicarios.

Las mujeres, solteras y casadas, incluso monjas, fueron violadas brutalmente por los soldados que se entregaron a la lascivia, una vez colmada su avaricia.

Todo fue acompañado de gran violencia, con incendios y destrucción, sin respeto ni consideración a las obras de arte. Se cometieron grandes masacres. Se perpretaron mas de 5.000 asesinatos.  Se realizaron muchos secuestros para así conseguir suculentos rescates.

Los Cardenales fueron enterrados vivos, y solamente les liberaron cuando, al sentir las paladas de tierra sobre el ataud, aterrados, prometieron entregar sus grandes fortunas.

La Guardia Suiza quedo diezmada.  El propio Papa, para salvar su vida, tuvo que huir  del Vaticano por el corredor secreto, Passeto di Borgo, hasta el Castillo de Sant’ Angelo, camuflado con la capa purpura de un Cardenal.  Allí estuvo prisionero durante ocho largos meses.

El saqueo se prolongó hasta el verano, cuando la epidemia provocada por los cadaveres sin enterrar, se extendió por toda la ciudad. Después del verano continuó el pillaje. Cuando el oro, plata, y joyas se acabaron, arrancaron el plomo de las artísticas vidrieras que fué fundido para hacer balas.

El 6 de Junio el Papa se rindió, pagando 400.000 ducados por su vida, levantando la excomunión sobre los invasores, y cediendo territorios (Parma, Módena y Civitavechia) al sacro Imperio. Sin embargo no logró ser liberado, hasta siete meses después.

El Saco di Roma fué el final de la segunda Guerra Franco Española, que Francisco I  emprendió contra el emperador Carlos  V.

Las circustancias:

La Caída de Constantinopla en 1453 sobrecogió a Europa. El Imperio Bizantino que había durado mil años, durante toda la Edad Media, finalizó por la invasión de los turcos otomanos, poniendo en riesgo a la  Cristiandad.  El Sultán turco Solimán el Magnífico ambicionaba invadir Europa, dominar el mediterráneo y anexionarse Argel y Túnez.

Se anhelaba una nueva cruzada contra el Turco y tambien se sentía la necesidad de una reforma de una Iglesia corrupta, simoníaca y nepotista. Lutero se adelantó en su Reforma con sus 95 Tesis en la Iglesia de Wittemberg, el 15-10-1917, y con la ayuda de la imprenta la difundió por toda Europa, dividiendo la Cristiandad.

Tres brillantes Príncipes Renacentistas se disputaban el poder de Europa:  Francisco I rey de Francia, “Toisón de oro” que aspiraba al Imperio, juró sobre los Evangelios luchar hasta la derrota total del Turco.  Carlos I de España, el Rey Católico, “Soldado de  Crist0” que fué elegido Emperador del Sacro Imperio, defensor de la Cristiandad y la unidad de Europa.  Enrique VIII, Rey de Inglaterra que fue declarado “Defensor de la Fé” por León X, pero que después no dudó en enfrentarse al papa Clemente VII con su cismática Iglesia Anglicana, y en divorciarse de Catalina de Aragón, tía del Emperador,  para poder casarse con Ana Bolena.

Carlos V había sido vilmente traicionado por Francisco I, que había firmado el Tratado de Madrid (14-01-1526), despues de haber sido vencido y hecho prisionero en la batalla de Pavía, al final de la primera Guerra Franco-Española.  Se firmó la paz,  fué liberado y se realizó su matrimonio con Leonor de Austría, hermana mayor del Emperador. Pero la paz no fué respetada. El rey francés aunque había jurado sobre los Evangelios y ante la Cruz que mantendría la amistad de hemanos, cinco meses después formó la liga de Cognac, en la ciudad francesa de este nombre con el resto de los enemigos del Emperador.

Dicha liga también llamada Liga Clementina, porque la formaba el Papa Clemente VII, Milán, Florencia, Venecia, y Francia, con el fín de enfrentarse a Carlos V y acabar con su poder en Europa y su supremacía en el Mediterraneo.

El Papa Clemente VII, tuvo serios reparos en aceptar la liga con Francisco I,  porque el rey francés estaba aliado con Solimán el Magnífico, el infiel sultán turco, enemigo de la Cristiandad, que mantenía una base naval en Francia, causante de la invasión y ruina  de Hungría, vencedor de la cruenta batalla de Mohacs (1526), en la que murió Luis II de Hungría con sólo 20 años, cuñado del Emperador, casado con su hermana María de Austria. Sólo dos años después (1528) el Sultán turco amenazaba a Europa con el asedio a Viena, y la invasión de Túnez y Argel.

Francisco I convenció al manipulable Papa Clemente, Julio de Médicis, ofreciéndole el matrimonio de su hijo, el delfín y heredero de Francia, futuro Enrique II, con la sobrina del Pontífice, Catalina de Médicis. De esta forma el Papa de Roma se alía con el infiel turco contra Carlos V,  Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, y defensor de la Cristiandad ya dividida por  Lutero, Calvino y Zwinglio, y poco despues con la separación de la Iglesia Anglicana de Enrique VIII, divorciado de Catalina de Aragón, tía de Carlos V.

El Emperador traicionado por Francisco I,  Enrique VIII, el propio Papa Clemente VII,  y los Principes Alemanes que apoyaron a Lutero, se encontró sólo en la defensa del Catolicismo, ofendido por el injusto trato a su tía Catalina de Aragón, sus hermanas Leonor y María, y sintiéndose responsable de la estabilidad de Europa, tenía que defenderse de la Liga Clementina.

El Emperador Carlos decidió la invasión de Italia, pero no pudo capitanear sus tropas porque la Emperatriz culminaba su embarazo.  El parto del futuro Felipe II  fué muy laborioso y  complicado (mas de 16 horas). Fué el Condestable de Francia, Carlos de Borbón, quien bajo la corona del Emperador, capitaneó las tropas imperiales, formadas por 10.000 landsquenetes, mercenarios luteranos alemanes, 8.000 católicos españoles, y 5.000 italianos.

El saqueo:

¿Porque la invasión de Italia degeneró en el saqueo de Roma?.

La ausencia del Emperador, y una serie de circunstancias desfavorables en cadena desembocaron en la sublevación de las tropas. Una vez conquistada Milán, fué controlado el  norte de Italia. Florencia y Venecia se sometieron y fueron respetadas.  Las tropas imperiales derrotaron totalmente al ejercito francés a lo largo de Italia. Pero los fondos y suministros llegaban cada vez con mayor  dificultad y los soldados no recibían su salario.

El Condestable de Borbón fué forzado por los amotinados soldados a dirigirse a Roma, donde esperaban resarcirse con el pillaje. Las tropas atravesaron las murallas de Roma el 6 de Mayo de 1526.  La Guardia Suiza se defendió heroicamente en las escalinatas del Vaticano sobreviviendo sólo 42 de los 189 guardias. Desde entonces los guardias suizos prestan su juramento el 6 de Mayo, para conmemorar su valentía.

Antiguamente los soldados mercenarios, aparte de la paga, se compensaban con el saqueo de las ciudades, violaciones, y secuestros, lo que se toleraba porque minaba la moral y la resistencia de sus enemigos en los sucesivos asedios.

La historia es rica en ejemplos de tropas que avanzaron tanto en su paseo triunfal y victorioso sobre países cada vez mas alejados, que la invasión tuvo que interrumpirse porque los fondos y suministros  llegaban cada vez con mayor dificultad (Anibal en Italia, Alejandro Magno en el Indo, Carlomagno en el Ebro y Napoleón en Rusia).

La caída del Condestable por un disparo de lombarda (cañon de mano) disparado por el artista Benvenuto Cellini, dejó a las tropas sin mando ni control. El propio Carlos de Borbón antes de morir se cubrió con la capa, tratando de evitar que sus soldados se percataran de su muerte, lo que provocó un mayor descontrol.

Las tropas sublevadas, sin mando ni freno alguno, se dedicaron a todo tipo de excesos. Pillaje, secuestros, violaciones y matanzas se sucedieron por largo tiempo. Según un cronista de la época, los alemanes se distinguieron por su codicia, los italianos por su lascivia y los españoles por su brutalidad.

La justificación:

El saqueo conmocionó a Europa y escandalizó a la Cristiandad.  Roma era el Caput Mundi y fueron las tropas del Rey Católico, del Emperador del Sacro Imperio, las que llevaron a cabo el salvaje saqueo.

Carlos V, aparentemente muy disgustado, presentó disculpas formales ante el Pontífice, llevó luto por las víctimas, e incluso suspendió los festejos por el nacimiento de su heredero. Pero jamás mostró ningún arrepentimiento. El sólo fué responsable de la Invasión de Italia, pero no del Saqueo de Roma. De hecho el emperador jamás fué excomulgado, a pesar de, ó acaso por, haber mantenido prisionero al Papa durante ocho largos meses.

El título de Católico obliga a defender a la Iglesia Católica pero no a ser servidor del Papa. El Emperador, que fué considerado el  “soldado de Cristo”, se encontró sólo en la defensa de la Cristiandad frente a Lutero y Solimán. El Papa León X  se había mostrado débil con el hereje (sólo eran“Simples peleas de frailes”). Después el imprudente Papa Clemente VII se alió con el Turco.

Alfonso de Valdés,  secretario del emperador Carlos hizo una fantástica campaña mediática ante Europa,  en el “Diálogo de las cosas ocurridas en Roma”, presentando al ejército imperial como instrumento Divino  para castigar la corrupción de Roma, la nueva Babilonia. De hecho para los landsquenetes, luteranos alemanes y para toda la Europa protestante, Roma era la nueva Babilonia y Clemente VII el anticristo, tal como denunció el propio Lutero.

Clemente VII, en 1530, tuvo que coronar Emperador a Carlos V en Bolonia, que ya había sido coronado en Aquisgran en 1520. Procuró no volver a enfrentarse con el Emperador en el futuro. Pocos años depués, ya con el Papa Pablo III, la propia Roma, Caput Mundi,  lo recibió y lo aclamó bajo grandes arcos triunfales.



Anuncios
  1. Luis Antequera
    30 octubre 2010 en 22:07

    Querido Pepe, extraordinario. Seguiré leyendo las magníficas crónicas históricas que escribes. Te animo una vez más a publicarlas. Un fuerte abrazo

    Luis Antequera

    • 4 noviembre 2010 en 0:39

      Gracias por tu autorizada opinión. La tendré muy en cuenta. Sobre todo valoro la opinión de un experto y las palabras de ánimo. Consideraré tu consejo.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: